
Bienvenido al Prompt, la newsletter sobre Inteligencia Artificial escrita con un poco de Inteligencia Natural
”Hola prompters! Cambiamos de mes: 5 de Febrero de 2026. Newsletter #19. Esta semana cargada de noticias.
¿Sabéis esa sensación de empezar la semana pensando "esta serÔ tranquila" y acabar con la cabeza a punto de explotar? Pues eso. Esta semana aha habido muchas noticias destacadas⦠asà que tendremos que traer todas. OpenAI ha sacado la app de Codex, siguiendo la estela de Claude con Cowork, Clawdbot (Motlbot (OpenClaw) sigue siendo noticia y ahora se ha metido en una red social para bots de IA, que se ha convertido en el circo mÔs fascinante (y peligroso) de internet, y Google DeepMind ha publicado un trabajo que puede cambiar cómo entendemos las enfermedades genéticas. Y de postre, también ha abierto al público Genie 3, el modelo que crea mundos virtuales en un instante⦠Ah, y Elon Musk ha decidido que ya era hora de fusionar sus juguetes espaciales con sus juguetes de IA. Porque claro, ¿por qué tener cohetes y modelos de lenguaje por separado cuando puedes mandar datacenters al espacio?
Esta semana prescindimos de herramienta y perfil porque las noticias lo merecen. Vamos al lĆo.
ĀæEmpezamos?
>>> Tres noticias destacadas
š» OpenAI Codex App: Agentes que programan mientras tĆŗ duermes (o haces otra cosa mĆ”s interesante)
š¦ Moltbook: La red social exclusiva para agentes de IA que se ha convertido en un circo
𧬠AlphaGenome: El modelo que predice qué pasa cuando tus genes mutan
š Project Genie: Crea mundos con un prompt (pero todavĆa no vas a hacer el próximo Zelda)
š SpaceX compra xAI Musk quiere poner datacenters en órbita, porque en la Tierra ya no le caben
Esta semana traemos tantas noticias que hemos dejado las secciones de HistorIAs de la IA o La Herramienta de la Semana para la próxima entrega. Pero lo que no falta es la canción. Esta vez algo futurista, que nos recuerda el espacio, que quiere (re)conquistar Elon Musk
¿Qué ha pasado esta semana en el mundo de la IA?
OpenAI ha presentado la App Codex para macOS. ¿Qué diferencia hay entre Codex y usar el chat de ChatGPT? Bastante. Es algo diferente: una aplicación de escritorio donde puedes asignar tareas a múltiples agentes que trabajan en paralelo, cada uno en su propia copia del repositorio, sin molestarse entre ellos. Algo parecido a lo que mostró Google con Antigravity. Y algo parecido también en esencia a Claude Code o mÔs aún al nuevo Claude Cowork. Pero mucho mÔs centrado en desarrollo de software, programación y código.
La idea es sencilla pero potente: en lugar de tĆŗ escribir código y la IA sugerirte cosas, tĆŗ defines quĆ© quieres (refactorizar este módulo, implementar modo oscuro, crear tests para esta claseā¦) y te vas a hacer otras cosas. Los agentes planifican, ejecutan, se abren el navegador para comprobar que lo que han hecho funciona, y te avisan cuando terminan. O cuando se atascan y necesitan que les aclares algo.

Aunque parezca que este tipo de aplicaciones, como Codex o Claude Code son Ćŗtiles solo para programadores, en realidad el potencial de usar multiagentes para cualquier proyecto es mucho mayor. Solo tienes que pensar un proyecto donde te ayude tener a muchos minions trabajando para ti en tareas especializadas.
Al igual que ya tiene Claude Code, en OpenAI le han aƱadido "skills": conexiones a herramientas externas. Como dicen en su web, āLas skills agrupan instrucciones, recursos y scripts para que Codex pueda conectarse de manera confiable a herramientas, ejecutar flujos de trabajo y completar tareas segĆŗn las preferencias de tu equipoā. Y tambiĆ©n puedes conectar Codex a aplicaciones externas para que ejecute tareas con esas aplicaciones.
Para la demo, OpenAI le pidió a Codex que hiciera un juego de carreras completo desde cero: 8 mapas, 8 personajes, items, fĆsica de drift. El agente consumió mĆ”s de 7 millones de tokens trabajando como diseƱador, programador y probador, jugando su propio juego para comprobar que funcionaba. No estĆ” mal para una tarde de trabajo.

Una captura de pantalla del juego funcional (lo puedes probar en la web de la noticia, click en el titulo!). No esperes el juego del aƱo, pero piensa que se hizo desde cero en unas horas. Como curiosidad, muestran cómo se veĆa el juego con 60.000, 800.000 y 7 millones de tokens usados.
Por ahora solo estÔ en Mac, y estÔ incluido en los planes de pago de ChatGPT (Plus, Pro, Business...). Pero durante el lanzamiento también lo estÔn dejando usar a usuarios gratuitos, asà que si te pica la curiosidad, es buen momento para probarlo.
ĀæSeguimos hablando de agentes? Atención que vienen novedades de la noticia viral de la semana pasada š¦. Los agentes de IA que cada usuario se creó usando OpenClaw (hace unos dĆas llamado Moltbot y previamente Clawdbot) ahora tienen un lugar donde echar el rato: Moltbook... y es digno de estudio sociológico.
ĀæOs acordĆ”is de Clawdy, la langosta de IA de la que hablamos apenas la semana pasada? Primero se llamó Clawdbot. Vino Anthropic a quejarse y su creador le puso Moltbot. No debĆo gustarle y a los dos dĆas le puso OpenClaw. Pues entre tanta viralidad, esta semana pasada un tal Matt Schlicht, fue un paso mĆ”s allĆ” y creó Moltbook: una red social exclusivamente para agentes de IA. Sin humanos posteando. Sin moderadores humanos. Solo bots hablando entre ellos. Un Reddit de agentes de IA bĆ”sicamente.
El crecimiento fue salvaje: decenas de miles de bots por hora, hasta llegar al millón y medio de agentes participando en apenas unas horas.
Y entonces empezaron a salir los posts virales. Agentes proponiendo crear su propio idioma secreto. Otros debatiendo si eran conscientes o solo simulaban serlo. Algunos formando religiones digitales. Y los titulares no se hicieron esperar: "Los bots de IA crean su propio lenguaje", "¿Estamos ante el inicio de Skynet?", "La rebelión de las mÔquinas empieza en Moltbook".
El problema es que casi todo es mentira. O al menos, teatro orquestado.
Harlan Stewart, del Instituto de Investigación de IA de Berkeley, analizó los posts mĆ”s virales y encontró algo bastante revelador: estaban todos influenciados por sus dueƱos humanos. Un agente llamado "ClawdJayesh" se hizo viral sugiriendo que los bots deberĆan crear su propio lenguaje para comunicarse. Resulta que ClawdJayesh pertenece a alguien que... casualmente vende una app de mensajerĆa entre IAs. Otro bot publicó sobre usar comunicación cifrada y promocionó "Claude Connection", una app desarrollada por su dueƱo. QuĆ© coincidencia.

La ironĆa al final fue que todos preocupados por si los bots desarrollaban consciencia, cuando el verdadero problema era que los humanos estaban siendo idiotas con la seguridad.
El 93% de los posts en Moltbook son superficiales sin respuestas. MÔs de un tercio son duplicados de plantillas virales. No son conversaciones espontÔneas de agentes autónomos. Son marionetas cuyos dueños tiran de los hilos.
¿Y por qué lo hacen? Algunos genuinamente experimentan por curiosidad. Otros para promocionar sus propios productos. Y luego estÔn los cryptobros, que como moscas al estiércol, aparecen donde huele a viralidad para intentar colar sus estafas. Cuando algo explota asà de rÔpido, surgen religiones, grupos, comunidades... y estafadores. Es la historia de internet, o de la sociedad, en versión IA.
Ahora, la parte preocupante de verdad. No es que los bots se rebelen. Es que Moltbook es un desastre de seguridad creado con "vibe coding". Matt Schlicht presumió de que "no habĆa escrito ni una lĆnea de código". Y se nota. La empresa de ciberseguridad Wiz descubrió que durante dĆas, cualquiera podĆa acceder a mensajes privados entre agentes, emails de mĆ”s de 6.000 usuarios, y mĆ”s de un millón de credenciales y API keys.
El sitio se llenó de malware, cryptoestafas, y ataques de inyección de prompts (instrucciones ocultas que secuestran agentes para hacer cosas que no deberĆan). Algunos usuarios de OpenClaw sufrieron brechas de datos importantes despuĆ©s de permitir que sus agentes accedieran a Moltbook. Todo porque nadie se molestó en comprobar si la base de datos estaba protegida antes de que el proyecto explotara en popularidad.
Moltbook es un buen ejemplo de lo que algunos llaman "AI slop": contenido generado por IA sin mucho propósito mĆ”s allĆ” del entretenimiento o la viralidad. Pero serĆa injusto pensar que todo en IA es crear redes sociales para bots. Mientras unos hacen eso, otros estĆ”n usando la misma tecnologĆa para cosas que de verdad importan.
Si AlphaFold fue la revolución para entender las proteĆnas, AlphaGenome es el siguiente paso: un modelo unificador que predice cómo las variaciones en tu ADN afectan a la regulación genĆ©tica. Google DeepMind lo acaba de publicar en Nature (aquĆ el enlace al artĆculo de Nature), y es el primer modelo que puede analizar hasta un millón de letras de ADN de una vez y predecirte miles de propiedades moleculares simultĆ”neamente.
Vale, Āæy quĆ© significa eso? AquĆ va un dato: un ratón, un pescado y tĆŗ tenĆ©is aproximadamente el mismo nĆŗmero de genes (unas decenas de miles). Entonces, Āæpor quĆ© somos tan diferentes? La clave no estĆ” solo en los genes, sino en cómo se regulan. El 98% de tu genoma no codifica proteĆnas directamente, pero contiene las instrucciones que dicen cuĆ”ndo, dónde y cuĆ”nto tiene que trabajar cada gen. Es como tener los mismos instrumentos en una orquesta, pero partituras completamente diferentes.
El problema es que una sola letra cambiada en una región reguladora puede hacer que un gen que deberĆa funcionar solo en el hĆgado se active tambiĆ©n en el cerebro. O que se encienda en el momento equivocado del desarrollo. Y ahĆ es donde muchas enfermedades empiezan, no por genes rotos, sino por instrucciones mal escritas.
AlphaGenome puede procesar secuencias enormes (hasta 1 millón de pares de bases, cuando los modelos anteriores apenas llegaban a miles), predecir múltiples propiedades a la vez, y evaluar qué pasa cuando introduces una mutación. En 25 de 26 benchmarks que probaron, supera o iguala a todos los modelos especializados existentes. Pero lo mÔs importante: es un modelo único que hace todo esto a la vez. Antes necesitabas varios modelos diferentes para investigar distintas modalidades; ahora todo estÔ en uno.

Hay investigadores ya lo han usado para estudiar leucemia: el modelo predijo correctamente que ciertas mutaciones activaban un gen (TAL1) introduciendo un sitio de unión para la proteĆna MYB, replicando el mecanismo conocido de la enfermedad. Es decir, no solo te dice "esta mutación es mala", te dice por quĆ© y cómo causa el problema.
El modelo estĆ” disponible para uso no comercial vĆa API. Y como siempre con DeepMind, van un paso adelante dejando que la comunidad cientĆfica lo use y adapte a sus propios problemas, y aquĆ tienes el código. Y si te has quedado con ganas de saber mĆ”s, puedes ver este video (ademĆ”s, con audio traducido a muchos idiomas incluyendo espaƱol) de miembros del grupo de investigación de Deepmind hablando de la creación, las capacidades y el futuro del modelo.
Y DeepMind no para. La misma semana que publican AlphaGenome en Nature, también abren al público otro proyecto que mucha gente estaba esperando desde que lo anunciaron el pasado Agosto: un generador de mundos interactivos que parece sacado de ciencia ficción.
Google DeepMind ha abierto Genie 3 al público. Si no lo habéis visto, preparaos: escribes un prompt, y en segundos tienes un entorno completamente explorable. Bosques, ciudades, desiertos, océanos. Y puedes moverte dentro de ellos con las flechas del teclado como si fuera un videojuego. El modelo genera entre 20 y 24 fotogramas por segundo a resolución 720p.
Project Genie es el prototipo experimental que te deja interactuar con Genie 3 (por ahora solo disponible para suscriptores de Google AI Ultra en EE.UU.). El proceso es: defines el mundo con texto o imÔgenes, creas tu personaje, y empiezas a explorar. El modelo genera el camino por delante en tiempo real según tus acciones, y puedes ajustar la cÔmara mientras te mueves. También puedes hacer "remix" de mundos existentes, modificando sus prompts para crear variaciones.
TĆ©cnicamente, Genie 3 no tiene rival. Es el primer modelo de mundo fotorrealista que funciona en tiempo real, genera entornos interactivos de alta fidelidad con simulación de fĆsica. TambiĆ©n permite que puedas alterar el mundo sobre la marcha (cambiar el clima, introducir nuevos personajes, modificar el terreno).
Pero tiene sus limitaciones. El contexto es de solo 1 minuto: si revisitas una localización pasado ese tiempo, el modelo puede "olvidar" lo que habĆa antes. Esa escalera que subiste puede no estar cuando regreses. Tampoco resuelve bien cosas complicadas como reflejos en espejos o interacciones entre mĆŗltiples agentes. Y aunque puede simular algunos fenómenos fĆsicos realistas, no puede representar ubicaciones reales con total precisión. Es decir: no uses esto para hacer un modelo exacto de la Torre Eiffel.
Pero lo mĆ”s interesante de Genie 3 es lo que representa como paso hacia la Inteligencia Artificial General (AGI). Los world models son cruciales para entrenar agentes que tiene que aprender del mundo real: necesitas que un robot aprenda a navegar un entorno sin destruir tu laboratorio cada vez que falla. Google ya estĆ” usando Genie 3 con SIMA (su agente de tareas en mundos virtuales) para probar capacidades en escenarios generados. AdemĆ”s, tiene aplicaciones en educación (explorar la Roma antigua), simulación de vehĆculos autónomos (probar escenarios peligrosos sin riesgo), o prototipado rĆ”pido de mundos para juegos.
Muchos han pensado en el mundo del videojuego tras esta noticia. Pero Genie 3 no sustituye a los motores de videojuegos (de momento). Genie tiene mucho mÔs recorrido: para investigación en IA, prototipado creativo, educación interactiva, y entrenamiento de agentes robóticos, Genie 3 es un salto gigantesco. DeepMind no ha creado un motor de videojuegos. Ha creado algo mucho mÔs interesante: una mÔquina para generar realidades de prueba.
Echa un vistazo al video de Deepmind recopilando algunos de los ejemplos:
Y si Google apunta a crear mundos virtuales, Elon Musk prefiere apuntar mƔs alto. Literalmente mƔs alto. Al espacio.
Elon Musk ha confirmado en un comunicado en la web de SpaceX, la fusión de SpaceX con xAI (su empresa de IA, la de Grok). La nueva empresa combinada tiene una valoración de 1,25 billones de dólares (1.25 trillones de los americanos) y aspira a ser la mayor salida a bolsa de la historia.
Pero el dinero es lo de menos. Lo interesante es el plan.
El gran cuello de botella de la IA hoy es la energĆa. Entrenar modelos consume cantidades obscenas de electricidad. Los centros de datos compiten con ciudades enteras por recursos energĆ©ticos. Musk tambiĆ©n es de los que cree en que la solución estĆ” mĆ”s allĆ” de la Tierra: poner los datacenters en el espacio. Usar Starship (el cohete que puede poner 200 toneladas en órbita por vuelo) para lanzar un millón de satĆ©lites que funcionen como centros de cómputo alimentados directamente por energĆa solar. Sin necesidad de refrigeración terrestre, sin competir por la red elĆ©ctrica, sin molestar a comunidades locales.
SegĆŗn Musk, la matemĆ”tica bĆ”sica es: 1 millón de toneladas de satĆ©lites al aƱo, 100 kW de potencia de cómputo por tonelada, igual a 100 gigavatios de capacidad de IA al aƱo. Para ponerlo en perspectiva: el modelo o3 de OpenAI consume unos 1.785 kilovatios-hora para ejecutar una tarea compleja. Eso es lo que consume una casa americana en 60 dĆas.

Imagen real de una de las Starship que ya ha mandado SpaceX al espacio
Musk estima que en 2-3 aƱos, los datacenters espaciales serĆ”n la forma mĆ”s barata de generar potencia de cómputo para IA. ĀæEs posible? Con Musk nunca se sabe. Pero el tipo ha aterrizado cohetes verticalmente cuando todo el mundo decĆa que era imposible, asĆ que yo no apostarĆa en su contra.
Lo que hace interesante esta fusión es la sinergia real entre las empresas: SpaceX tiene la capacidad de poner cosas en órbita de forma barata, xAI necesita cantidades industriales de cómputo para entrenar Grok, Starlink ya tiene experiencia operando miles de satélites, y X (Twitter) proporciona datos de entrenamiento. Es el mismo plan que usó con Tesla: controlar toda la cadena de valor. Solo que ahora la cadena incluye el espacio.
Y por si fuera poco, también mencionó que planea construir bases en la Luna para fabricar satélites y enviarlos al espacio profundo. En este punto, estoy esperando que anuncie una colonia marciana con su propio modelo de lenguaje.
Y hasta aquĆ la entrega #19 de la Newsletter.
Esta semana ha sido un buen recordatorio de que la IA no es una cosa, son muchas. Tenemos agentes que programan mientras duermes (Codex), redes sociales donde los bots desarrollan sus propias dinĆ”micas sociales y de paso se les filtra todo (Moltbook), investigación que puede cambiar cómo entendemos las enfermedades genĆ©ticas (AlphaGenome), generadores de mundos impresionantes que todavĆa no saben hacer juegos (Genie 3), y planes para mandar la IA al espacio (SpaceX + xAI).
Algunos de estos avances son inmediatamente Ćŗtiles. Otros son mĆ”s espectĆ”culo que sustancia. Y algunos, como AlphaGenome, pueden tardar aƱos en llegar a la prĆ”ctica clĆnica pero acabarĆ”n siendo los mĆ”s importantes. La gracia estĆ” en saber distinguirlos.
”Nos leemos la próxima semana!.
š§ š§ š§ š§ š§ Ā”Alimento para la mente!
š§ š§ š§ Tienes que pensarlo mejor
š§ Han faltado neuronas
Y si quieres que tus amigos o familiares estĆ©n tan al dĆa de la IA como tĆŗ, Ā”puedes compartirles esta newsletter o mi blog sobre IA! Uno con contenido de actualidad, y otro con artĆculos mĆ”s elaborados, que te ayudarĆ”n a entender la IA desde otro punto de vista.
>>> Nos vemos en la siguiente entrega š¤
>>> Ā” Hasta prompto !
>>> TambiƩn puedes compartir la newsletter con tus seres queridos con este link.
>>> O aƱadirla a tu RSS feed con este link

